Punto de vista

Seguimiento de la evolución de la tecnología blockchain en los servicios de aduana, de expectación inicial a tecnología de base

2 Marzo 2026
Por Janez Kranjc, doctor ingeniero de blockchain, CargoX

Si bien el concepto de blockchain (cadena de bloques) se debatió por primera vez hace más de cuarenta años, en el sector del comercio solo hemos visto avances y despliegues concretos en la última década.

Esta tecnología ha pasado por todas las fases, desde el interés inicial, la sobreexcitación y la desilusión, hasta llegar a un punto en el que, hoy en día, la blockchain se considera cada vez más una tecnología de base con una variedad de casos de uso.

¿Pero podría llegar a ser más que eso? Para comprender lo que depara el futuro de la blockchain, vale la pena observar lo que ha cambiado desde esos primeros momentos y observar cómo las autoridades aduaneras la están implementando en la actualidad.

La promesa de la blockchain

No es difícil ver por qué la tecnología blockchain suscitó tanto interés inicial hacia finales de la década de los 2000 y principios de la de 2010. Al ser una forma compartida e inmutable de conservar datos, accesible para múltiples partes y no dependiente de una autoridad central, los potenciales casos de uso para un sector como el comercio eran significativos.

El comercio, y por extensión las aduanas, es un sector que utiliza una gran cantidad de documentos. Como señala un informe sobre la digitalización del comercio, “el funcionamiento del comercio internacional se basa en varios flujos superpuestos”, de los cuales uno es “documental […], que permite que esas mercancías se muevan y pasen los diversos controles para llegar a su destino”.[1] El mismo informe estima que una sola transacción transfronteriza requiere un promedio de 36 documentos y 240 copias de esos mismos documentos, de los cuales menos del 1 % se digitaliza por completo.[2]

Eso implica que debe crearse una gran cantidad de documentos en papel y compartirse entre múltiples partes, incluidas las organizaciones de aduanas, y todas ellas con sus procesos y sus formas de trabajo. Se trata de un sistema frágil, propenso a las imprecisiones, lento y costoso. También tiene un impacto ambiental significativo para un sector que prevé importantes regulaciones en materia de sostenibilidad en un futuro cercano.

Aunque varias organizaciones comenzaron a trabajar en la digitalización de documentos relacionados con el comercio, la pregunta seguía siendo cómo recopilar y compartir esos datos entre las partes, al mismo tiempo que se garantice la calidad y la inmutabilidad de los datos, se mejore la productividad y se reduzcan los costos.

En ese sentido, la introducción de una tecnología como la blockchain ofreció a las partes tanto del sector público como del privado una solución potencial.

Del interés inicial a la expectación extrema

Con el creciente interés en esta tecnología emergente llegó una ola de nuevas empresas. Empresas como OriginTrail,[3] ShipChain,[4] Chronicled[5] y CargoX nacieron a mediados de la década de 2010 y utilizaban la blockchain para resolver cuestiones específicas, desde la visibilidad de extremo a extremo hasta la transferencia de custodia, la procedencia de la carga, la creación de conocimientos de embarque inteligentes y la descentralización del intercambio de datos.

A continuación aparecieron servicios basados en la blockchain respaldados por actores establecidos del sector. TradeLens, una empresa conjunta entre Maersk e IBM que se anunció en 2018, fue la más destacada, mientras que también se lanzaron otras iniciativas, como Food Trust de Walmart, Tradeshift y un consorcio en el que participan NYK y NTT Data.

También hubo una serie de iniciativas con respaldo gubernamental, entre las que figuraron varios proyectos piloto del Gobierno de Dubái, sobre intercambio de documentos comerciales, y la Aduana de Singapur con el desarrollo de un marco de trabajo para documentos electrónicos transferibles.[6],[7]

Estas primeras iniciativas ayudaron a alimentar la especulación sobre cuánto valor podría generar la tecnología. En 2017, Gartner predijo: “El valor agregado comercial de la blockchain crecerá a poco más de 176 mil millones de dólares estadounidenses en 2025, y luego superará los 3,1 billones de dólares estadounidenses de cara a 2030”.[8]

Desilusión: ¿es este el fin de la blockchain?

Sin embargo, a pesar de todos los grandes anuncios, parecía haber relativamente poco progreso real. Al ser una tecnología emergente y no probada en un sector tradicionalmente conservador, la blockchain siempre iba a tener dificultades para conseguir el nivel de aceptación general que se esperaba, teniendo en cuenta las expectativas que generaba. Cuando eso no sucedió de inmediato, el interés disminuyó y, sin una tracción significativa, las nuevas empresas se desmoronaron, los proyectos piloto no lograron implementarse de forma efectiva a gran escala e incluso TradeLens interrumpió sus operaciones. Por ello, surgió una narrativa que cuestionaba si la blockchain era una solución en busca de un problema.

Sin embargo, en muchos sentidos, este es el recorrido natural de casi cualquier nueva tecnología. Una vez que la emoción se desvanece, la realidad se impone y se empieza a comprender mejor lo que es realmente posible.

De cara al futuro: la evolución de los diferentes modelos de blockchain y el desarrollo de normas

A medida que las organizaciones han descubierto dónde se puede implementar la blockchain, comienzan a comprender las limitaciones y las capacidades de la tecnología. Aquí es cuando los proyectos piloto y las pruebas de concepto se convierten en implementaciones a gran escala, siempre y cuando tengan en cuenta dos cuestiones clave.

En primer lugar, para que las implementaciones de la blockchain funcionen para organizaciones como las autoridades aduaneras, es necesario que haya cierto grado de normalización. Uno de los argumentos de venta clave de la blockchain fue la interoperabilidad, es decir, que puede conectarse con los sistemas existentes para permitir el flujo de datos.

Pero para que esto sea posible, es necesario desarrollar un marco normativo. Asociaciones como la Organización Mundial de Aduanas (OMA) y la Asociación Digital de Estándares de Contenedores (Digital Container Standards Association – DCSA) han pasado años trabajando en la elaboración de normas, ya sea para la blockchain directamente o para servir de base para iniciativas en las que la blockchain era un subproducto.

En segundo lugar, se debe considerar que no existe un solo tipo de blockchain, sino múltiples enfoques: público, privado e híbrido.

Los modelos de blockchain públicos son los más parecidos al concepto que captó la atención por primera vez hace más de una década. Son transparentes, neutrales, descentralizados y, por su propia naturaleza, abiertos, es decir, no requieren permisos. Su uso plantea preocupaciones sobre la confidencialidad, el desempeño y el cumplimiento de las regulaciones de algunos sectores.

Los modelos de blockchain privados son cerrados y se mantienen dentro de las organizaciones, eliminando así las preocupaciones sobre la confidencialidad, y se pueden crear de manera que cumplan con las regulaciones pertinentes. Para acceder a ellos se requieren permisos. También son centralizados, de acceso restringido y solo son transparentes para aquellos que ya forman parte de la organización.

Los modelos de blockchain híbridos combinan elementos de ambos; pueden contener entradas tanto públicas como privadas, y se puede decidir sobre lo que es público y lo que no. Los elementos privados se pueden utilizar para procesar transacciones de forma segura, mientras que los aspectos públicos permiten la transparencia y una mayor descentralización, lo cual reduce el riesgo de que alguna de las partes controle la estructura de la blockchain.

Lo que determina el enfoque es el uso que se le va a dar.

Blockchain en acción

La OMA identificó previamente varios ejemplos de uso de la blockchain en aduanas, como el intercambio de datos entre aduanas (o la cooperación interinstitucional), las declaraciones en aduana y el seguimiento del cumplimiento normativo.[9] Más específicamente:

  • Intercambio de datos entre aduanas (c2c): el intercambio de datos entre agencias gubernamentales es especialmente complicado, sobre todo cuando se trata de información anticipada relacionada con el estado de la carga entrante o con una empresa entre aduanas que han firmado un acuerdo de reconocimiento mutuo de sus operadores económicos autorizados. Compartir datos por medio de una plataforma de blockchain establece una capa de confianza, ya que la plataforma actúa como una parte neutral, a través de la cual se intercambia información en el momento pertinente. Los identificadores únicos para todas las partes mejoran la visibilidad y contribuyen a la integración en entornos de ventanilla única, lo que reduce la confusión en situaciones en las que diferentes agencias asignan a las mismas partes diferentes etiquetas.
  • Declaración en aduana: la documentación de la declaración en aduana es laboriosa y extensa, lo que requiere la recopilación, a menudo manual, de datos de múltiples fuentes distribuidas. Esto aumenta el riesgo de imprecisiones y, en última instancia, de incumplimiento de normas. Las aplicaciones de blockchain recopilan toda la información requerida en un libro mayor común, lo que permite a los declarantes tener una visión clara de la procedencia de los datos al extraer la información requerida para una declaración. Esto aumenta la precisión y reduce el trabajo y la carga administrativa de todas las partes, lo que ayuda a acelerar el procesamiento.
  • Seguimiento del cumplimiento normativo: cada país tiene sus propias regulaciones, lo que significa que cualquier persona involucrada en el movimiento de la carga debe proporcionar diferentes tipos de datos en las diferentes etapas del trayecto. Esto conlleva que se dupliquen los esfuerzos: a menudo se requiere la misma información en múltiples formas y sistemas, y muchas veces hay que introducir esos datos de forma manual. Las plataformas de blockchain actúan como un repositorio de datos al que las autoridades aduaneras acceden para extraer la información que necesitan para garantizar el cumplimiento de las regulaciones pertinentes.

Esto no es algo teórico; la blockchain ya se está utilizando para hacer posibles estos casos de uso, y no solo en proyectos piloto, sino en implementaciones completas. Un ejemplo es la plataforma Nafeza de Egipto, una ventanilla única nacional destinada al comercio internacional, que utiliza la blockchain como tecnología de base para transformar los procesos aduaneros.[10]

En el primer año de funcionamiento, la solución de información anticipada sobre la carga implementada en Egipto procesó más de 4,5 millones de transacciones de importaciones sin pérdida de documentos, y los participantes notificaron importantes ahorros de costos y tiempo, así como un aumento inmediato del 13 % en la recaudación de impuestos.

Hoy en día, un total de 81 puestos aduaneros utilizan dicha solución. Los resultados incluyen:

  • el tiempo promedio de liberación de carga se redujo de 29 días a menos de 6 días para los importadores.
  • el cumplimiento cuesta ahora un máximo de 175 USD, mientras que antes era superior a 600 USD.
  • se redujeron los accidentes relacionados con el mal manejo de documentos y el fraude documental.
  • se optimizaron seis flujos de documentos mediante la integración de 26 agencias y la eliminación de 11 documentos redundantes.

El futuro: ¿qué queremos que haga la blockchain?

Con estos casos de uso y estas implementaciones, la blockchain está demostrando cuál es su valor: como tecnología de base. Esto es un avance significativo, teniendo en cuenta el camino que ha recorrido hasta la fecha.

Sin embargo, si bien los casos de uso específicos y el impacto demostrable en implementaciones concretas son valiosos, su valor tiene cierto límite, si estas implementaciones permanecen aisladas. Por ejemplo, si una autoridad solo usa la blockchain para las declaraciones en aduana, entonces la cantidad de beneficios que puede aportar se ve limitada. Para superar este obstáculo, es necesario pensar no solo en cómo queremos implementar la blockchain en múltiples partes del proceso aduanero, sino en cómo queremos ver el panorama completo del comercio.

Por ejemplo, ¿queremos llegar al punto en el que los datos puedan transferirse entre sistemas blockchain separados? En teoría, sí, y de hecho ya ha sucedido: CargoX y Enigio transfirieron un conocimiento de embarque electrónico FIATA entre el sistema blockchain público de la primera empresa y el enfoque híbrido de la segunda empresa.[11]

Eso fue entre dos organizaciones del sector privado. ¿Es algo que las autoridades aduaneras estarán dispuestas a hacer, aunque sea técnicamente posible? Si bien tiene sentido sobre el papel, las preocupaciones regulatorias, así como las cuestiones relacionadas con la soberanía de los datos, pueden hacer que siga siendo un sueño imposible. En ese sentido, es probable que, en el futuro, el enfoque de la blockchain no sea tanto el de usarla en todas partes, sino más bien cuando corresponda.

¿Qué significa esto para el futuro del comercio? En última instancia, lo que todo el mundo quiere es un comercio seguro que sea económicamente beneficioso y que respalde sus objetivos estratégicos, incluido el cumplimiento de los objetivos en materia de sostenibilidad. Muchas partes interesadas, desde gobiernos y reguladores hasta organizaciones del sector privado, entienden que para lograr esto es necesario digitalizar los procesos siempre que sea posible.

Para las aduanas, esta facilitación del comercio digital podría ofrecer tanto la seguridad como la eficiencia de las que son responsables. Ninguna agencia pondría en peligro la seguridad nacional para aumentar los flujos comerciales, pero las implementaciones digitales adecuadas pueden ofrecer ambas cosas. Los corredores comerciales digitales, por ejemplo, permiten el intercambio de datos entre las autoridades aduaneras mientras se utiliza un tercero neutral. Ambas autoridades utilizarían la tecnología blockchain a través del tercero: todos se beneficiarían de la inmutabilidad e interoperabilidad necesarias, sin los desafíos técnicos y regulatorios que supone que todas las partes utilicen los mismos sistemas.

Completar el recorrido desde la expectación hasta la tecnología de base

La blockchain ha evolucionado significativamente desde sus inicios. Mientras la expectación se va desvaneciendo, las autoridades aduaneras pueden ver las repercusiones que tendrá. A medida que más implementaciones generen valor, veremos cómo aumentan las adopciones de la tecnología. Con esos ejemplos, podremos apreciar no solo qué hace bien la blockchain, sino también indicios de lo que podría hacer en el futuro si las adopciones aisladas se conectaran a ecosistemas más grandes. La blockchain no es una solución única para todo el mundo, pero puede impulsar la transformación aduanera, actuando como una base segura y de confianza que las autoridades aduaneras puedan usar para facilitar el comercio digital.

[1] p. 14, Challenges and opportunities of digitalisation of international trade, International Chamber of Commerce: https://www.icc-france.fr/wp-content/uploads/2022/09/ICC_France_WhitePaper_.pdf

[2] p. 9, Challenge and opportunities of digitalisation of international trade, International Chamber of Commerce: https://www.icc-france.fr/wp-content/uploads/2022/09/ICC_France_WhitePaper_.pdf

[3] https://origintrail.io/ecosystem/roadmap

[4] https://unlock-protocol.github.io/ethhub/built-on-ethereum/supply-chain/shipchain/

[5] https://iottechnews.com/news/chronicled-launches-open-registry-iot-ethereum-blockchain/

[6] https://mag.wcoomd.org/magazine/wco-news-91-february-2020/dubai-Customs-introduces-blockchain-based-platform-to-facilitate-cross-border-e-commerce/

[7] https://smartmaritimenetwork.com/2019/03/08/singapore-to-develop-blockchain-based-trade-documentation-infrastructure/

[8] https://www.gartner.com/en/documents/3627117

[9] https://www.wcoomd.org/-/media/wco/public/global/pdf/topics/facilitation/instruments-and-tools/tools/wco-wto-joint-report/wco-wto-study-report-on-disruptive-technologies-en.pdf?db=web

[10] https://mag.wcoomd.org/magazine/wco-news-99-issue-3-2022/egypt-adopts-innovative-trade-document-exchange-system/

[11] https://cargox.io/content-hub/cargox-and-enigio-partner-with-lloyds-bank-and-icc-c4dti-for-blockchain-interoper