Informe: Proteger a la sociedad

De los puertos a la pista: la manera en la que la Aduana belga refuerza los controles de la aviación privada

23 junio 2026
Por la Administración general belga de derechos especiales y derechos de aduana

Las actividades del crimen organizado se están trasladando hacia los aeródromos pequeños utilizados por la aviación general. Por ello, la Administración general belga de derechos especiales y derechos de aduana (AGD&A, por sus siglas en francés) apuesta por el intercambio de información, el análisis de riesgos y la cooperación con el Ministerio de Defensa en el marco del proyecto National Airspace Security Center (NASC, por sus siglas en inglés).

El “efecto cama de agua”: cuando la presión desplaza a la amenaza

No cabe duda de que el refuerzo de los controles llevados a cabo por la AGD&A en los puertos belgas ha dado sus frutos en la lucha contra el tráfico de estupefacientes y otras formas de comercio ilícito. Sin embargo, este éxito también ha provocado un fenómeno que conocen muy bien las fuerzas del orden: el efecto de vasos comunicantes o waterbed effect en inglés.

Las organizaciones criminales están sometidas a presión en los puertos, por lo que tienden a desviar sus flujos hacia puntos de entrada que les parecen más discretos, sobre todo los aeródromos de la aviación general, los aeródromos para ultraligeros y los helipuertos.

Bélgica hay seis aeropuertos internacionales para la aviación general, y unos 150 aeródromos de menor tamaño.

Este cambio estratégico plantea nuevos retos en materia de vigilancia y control en un contexto en el que los recursos son limitados. En Bélgica hay seis aeropuertos internacionales para la aviación general, y unos 150 aeródromos de menor tamaño. Resulta especialmente complejo identificar a aquellos operadores que participan en el tráfico de estupefacientes, dada la gran diversidad de perfiles, rutas y usos.

El proyecto NASC: una respuesta innovadora y focalizada

En este contexto, el 1 de abril de 2025 se puso en marcha el proyecto piloto NASC. El objetivo era desarrollar un sistema de vigilancia y control del tráfico aéreo de fuera de la UE cuando aterrice en todos los aeródromos belgas.

El ámbito de actuación del NASC incluye todos los vuelos de la aviación general: aviación de negocios, aviación deportiva y recreativa, aviones privados, helicópteros, ultraligeros, etc. Son segmentos muy útiles para los traficantes, debido a su flexibilidad y a que son menos visibles.

La propia esencia del proyecto NASC se basa en el intercambio de información. El papel del NASC es proporcionar información operativa a las autoridades aduaneras y a la policía acerca de los vuelos considerados de riesgo, para llevar a cabo acciones focalizadas y eficaces. El proyecto forma parte integral de una lógica de optimización de los recursos, para lo que se basa en un análisis exhaustivo de los riesgos y no en controles sistemáticos.

Se aplican dos tipos de enfoques complementarios:

  1. Enfoque reactivo: cuando se identifica una aeronave sospechosa, se envía un equipo de control de aduanas o de la policía al lugar de aterrizaje en cuanto llega para así llevar a cabo las comprobaciones necesarias.
  2. Enfoque ex post: se recopila y se analiza la información recogida en los controles para utilizarla en las investigaciones judiciales más generales o mejorarlas, lo que permite identificar modelos delictivos, redes y posibles reincidencias.

Papel de las aduanas

Se ha destinado a un oficial de enlace de la AGD&A al Command and Reporting Center (CRC) de la base aérea de Beauvechain, que sirve de base estratégica para el despliegue de helicópteros de combate y aviones de las fuerzas especiales belgas. Está integrado en el dispositivo militar sobre el terreno, y se encarga de analizar los movimientos aéreos mediante criterios de riesgo específicos.

La misión principal del oficial del NASC consiste en supervisar las imágenes de los radares primarios de Defensa, bajo supervisión militar. El principal criterio de riesgo se centra en la detección de aeronaves visibles en los radares primarios, que emiten ondas y detectan las señales reflejadas para obtener datos sobre los objetivos que se encuentran en su zona de emisión, pero que no aparecen en los radares secundarios; estos se limitan a consultar a una aeronave emitiendo una señal codificada y a medir las señales emitidas por el transpondedor del avión.

Dicha situación puede indicar que el transpondedor ha sido desactivado intencionadamente, a fin de evitar que ser identificado y que se le siga. Si esta acción se realiza de forma intencionada, es un indicio claro de que hay un comportamiento sospechoso, por lo que la aeronave merece una atención especial.

Cuando se identifica un avión sospechoso, el objetivo está claro: enviar lo antes posible un equipo de control que esté disponible al lugar donde se supone que ha aterrizado. La rapidez de la intervención es fundamental para garantizar la eficacia del dispositivo y recabar los elementos de prueba.

El balance es alentador. Ya se han detectado muchos comportamientos sospechosos.

Un primer aniversario prometedor

La AGD&A ha celebrado hace poco su primer año de participación en el NASC. El balance es alentador. Ya se han detectado muchos comportamientos sospechosos, gracias a lo cual se ha transmitido información sensible a los servicios policiales y a las fiscalías competentes.

Con estos datos se han podido iniciar nuevos expedientes judiciales o mejorar las investigaciones en curso, reforzando así la lucha contra el crimen organizado.

A corto plazo, se espera que el NASC logre resultados significativos. Este dispositivo innovador combina la experiencia aduanera, las capacidades militares y la inteligencia analítica, con lo que se convierte en un eslabón esencial para garantizar la seguridad del espacio aéreo belga frente al tráfico ilícito.

“Esta colaboración es una iniciativa excelente”, declaró Kristian Vanderwaeren, Director General de la Administración general de derechos especiales y derechos de aduana. “Ahora podemos trabajar con una mayor eficacia y desplegar nuestros recursos humanos y materiales de manera mucho más focalizada”.