Punto de vista

Modernización de la verificación química

23 junio 2026
Por John Johnson, 908 Devices

Las agencias aduaneras cada vez necesitan más sistemas de verificación química que puedan utilizarse sobre el terreno y con los que se pueda mejorar la validación de los códigos arancelarios, proteger más la recaudación, reducir los retrasos innecesarios en los laboratorios y generar información conectada en cada inspección. La cuestión estratégica a la hora de adquirir los dispositivos ya no es si se debe añadir esta capacidad, sino si se ha de desarrollar sobre una plataforma de última generación diseñada para la evolución del software a largo plazo, la ampliación de la biblioteca espectral y un apoyo continuado.

 

En el contexto de las aduanas, la inspección química siempre ha dependido de la revisión de la documentación, la experiencia de los funcionarios y el envío selectivo de muestras para su análisis en el laboratorio. Ese modelo sigue siendo importante, pero conlleva una laguna entre la sospecha y la certeza en el lugar de la inspección. La espectroscopia de campo moderna puede reducir dicha laguna, ya que posibilita la verificación en tiempo real de las sustancias químicas declaradas, el despacho más rápido de los envíos que cumplen con la normativa y una mejor lucha contra el fraude de clasificación errónea, evasión del IVA y elusión de las medidas antidumping.

Este cambio operativo es importante, ya que unas ligeras diferencias en la composición química, la calidad o la pureza pueden influir muchísimo en el tratamiento arancelario y en el cumplimiento de las normas comerciales. Cuando los agentes son capaces de verificar un material sobre el terreno, logran un nivel de decisión intermedio entre la revisión de los documentos y la confirmación en el laboratorio. Esto mejora la selección, permite utilizar los recursos de laboratorio donde más se necesitan y refuerza la base probatoria para la inmovilización, la remisión a un nivel superior o el levante.

La conclusión más importante para las agencias que estén pensando en ponerlo en marcha tiene que ver con la adquisición: se ha de evaluar la capacidad no solo en función del rendimiento actual, sino teniendo también en cuenta la antigüedad de la plataforma, la hoja de ruta del software, el horizonte del soporte, el potencial de crecimiento de la biblioteca y la compatibilidad con los flujos de trabajo relacionados con la gestión de flotas o la inteligencia. Una arquitectura de última generación tiene más margen de mejora en el futuro que un sistema de identificación sobre el terreno anticuado y que esté diseñado para un modelo operativo anterior.

Los motivos por los que las aduanas necesitan un nivel de verificación química mejor

Los sistemas modernos de espectroscopia combinada pueden ser útiles para que los agentes verifiquen las declaraciones del Sistema Armonizado, comprueben si las sustancias coinciden con la documentación del envío y se reduzca la dependencia de los flujos de trabajo que tanto tiempo requieren en el laboratorio. La documentación por sí sola puede no ser suficiente en los casos en los que la exposición arancelaria, el tratamiento del IVA, la aplicación de medidas antidumping o el control de precursores dependan de la naturaleza real de una sustancia.

El problema en la práctica no es solo la velocidad en la identificación, sino también la calidad de la decisión. Una respuesta rápida pero con poco fundamento no tiene mucho valor en la lucha contra el fraude. Un resultado rápido con una base científica más sólida supone una base con la que la actuación se puede defender, sobre todo si el resultado confirma el material declarado o muestra una discrepancia que requiere la remisión a un nivel superior.

Esto es especialmente relevante en contextos aduaneros que dependan de la inteligencia. Los sistemas sobre el terreno conectados pueden transmitir los resultados de las inspecciones a las plataformas centralizadas, de modo que los resultados positivos, los escaneos no concluyentes y los patrones de falta de identificación ayuden a seleccionar los objetivos de forma más amplia y a detectar anomalías en puertos y pasos fronterizos.

“La cuestión ya no es solo si se debe realizar la verificación química sobre el terreno, sino si se debe crear esa capacidad sobre una plataforma lo suficientemente moderna como para seguir mejorando a medida que se desarrolla la misión.”

¿Qué distingue a una plataforma de última generación de un sistema de la época anterior?

Las agencias aduaneras deberían ver la verificación química sobre el terreno como una capacidad para todo el ciclo de vida, y no como una adquisición aislada de equipamiento. Esto significa, en la práctica, que es necesario evaluar si la plataforma puede seguir mejorando tras su implementación mediante actualizaciones de software, ampliaciones de la biblioteca espectral, mejora de los algoritmos, integración de los flujos de trabajo y soporte del proveedor a largo plazo.

La amplitud y la calidad de la biblioteca influyen muchísimo en el rendimiento sobre el terreno. Los compuestos recién confirmados se pueden añadir para mejorar las futuras capacidades de reconocimiento. Esa característica tiene implicaciones estratégicas: el valor del sistema solo se multiplica con el tiempo si la plataforma y el modelo de soporte están diseñados para adaptarse a una mejora continua.

Para los equipos de compras, la diferencia entre una plataforma de última generación y un sistema de identificación sobre el terreno anticuado no son únicamente las prestaciones iniciales. Se trata de tener margen en el ciclo de vida. Los sistemas de última generación están mejor preparados para dar apoyo a flujos de trabajo de información que evolucionan, una conectividad de datos de mayor calidad, bibliotecas actualizadas y ciclos de mejora constante. Es posible que los sistemas de la época anterior sigan funcionando, pero solían estar diseñados para una fase diferente del mercado y tal vez aporten menos flexibilidad a medida que cambian las necesidades de las tareas.

Enfoque para las adquisiciones: preguntas que deben plantearse las agencias

Ventajas operativas de la verificación sobre el terreno en los flujos de trabajo de las aduanas

Cuando los agentes solo pueden analizar una muestra en el punto de inspección y comparar el resultado con la documentación presentada, el flujo de trabajo pasa a ser más estructurado: inspeccionar, verificar, comparar, remitir a un nivel superior o proceder al despacho. Ese modelo operativo es mejor que la elección entre aceptar la documentación tal cual o retener todo lo que parezca sospechoso a la espera de la confirmación del laboratorio.

Los resultados no coincidentes y no concluyentes son importantes desde el punto de vista operativo. Si se declara un compuesto que tendría que aparecer en la biblioteca integrada, pero el dispositivo no lo identifica según lo declarado, esa discrepancia podría justificar más averiguaciones. Si el resultado sobre el terreno no es concluyente, las agencias pueden transmitir los espectros al apoyo remoto o a un laboratorio forense y después añadir el compuesto identificado positivamente a la biblioteca del sistema, lo que mejora el rendimiento en el futuro.

Con esta estructura se brinda un apoyo directo a la protección de la recaudación. Al verificar con más precisón se reduce el riesgo de que la recaudación sea menor por una clasificación errónea y sirve para que las agencias actúen con mayor rapidez ante envíos que parecen estar mal etiquetados, diluidos, sustituidos o declarados de cualquier otra forma incorrecta. Al mismo tiempo, una confirmación sobre el terreno fiable puede reducir los retrasos innecesarios para el comercio que cumpla la normativa.

Caso práctico: Operación Cisne Negro

En 2025, en los puertos de San Antonio y Valparaíso, las autoridades chilenas detectaron actividades comerciales sospechosas vinculadas a envíos procedentes de Colombia. Estos envíos se iban a transportar desde los puertos hasta el Aeropuerto Internacional de Santiago y, posteriormente, por vía aérea a Australia. Lo que en un primer momento parecían ser transacciones comerciales habituales pronto se reveló como una sofisticada operación de tráfico de drogas.

En este caso, se utilizaron dos dispositivos de verificación química sobre el terreno: el primero, para la identificación rápida de trazas de estupefacientes en superficies y envases, y el segundo, para la identificación más detallada de sustancias químicas a granel y mezclas complejas. Mediante los flujos de información predefinidos, los resultados se compartieron entre las fuerzas y cuerpos de seguridad a través de una plataforma específica, se remitieron a un nivel superior y se actuó con rapidez en todas las agencias.

La importancia estratégica del caso va más allá de una simple interceptación. Es una muestra de la forma en que las aduanas y los órganos de investigación y de la fiscalía pueden combinar la verificación química sobre el terreno con el intercambio de información y la coordinación entre organismos. También pone de manifiesto por qué los organismos que invierten en plataformas modernas no se limitan a adquirir herramientas; están creando una arquitectura operativa en la que la velocidad en la obtención de resultados sobre el terreno puede provocar decisiones más rápidas, la remisión a un nivel superior con más criterio y una mejor coordinación transfronteriza.

Marco de aplicación para organismos

Un programa de implementación eficaz debe comenzar por el diseño del flujo de trabajo, no por la selección del hardware. Los organismos deberían determinar en qué situaciones la verificación química sobre el terreno aporta un mayor valor añadido: inspecciones portuarias, controles de la carga en el interior del país, envíos postales o urgentes, carga aérea, detección de precursores o verificación de sustancias químicas a granel a fines recaudatorios. El árbol de decisión para los resultados coincidentes, no coincidentes y no concluyentes ha de quedar claro antes de que los dispositivos se utilicen sobre el terreno.

La formación debe incluir la interpretación y la remisión a un nivel superior, no solo el funcionamiento. Los agentes deben comprender si un resultado determinado es suficiente para autorizar el levante, cuándo justifica la inmovilización o una inspección secundaria, y cuándo debe pedirse un apoyo remoto o remitirse a un laboratorio forense. Esto responde al modelo de la OMA de lucha contra el fraude interconectado, en el que los resultados sobre el terreno alimentan la información de inteligencia más amplia y las prácticas de detección adaptativas.

Por último, los organismos deberían abordar el soporte y la mejora como partes integrantes de la propia adquisición. Entre las condiciones de los contratos de compra se ha de incluir una vía de actualización, un modelo de mantenimiento de la biblioteca, compromisos de apoyo técnico y un plan de integración con los sistemas de gestión de flotas, de registros o de inteligencia. Esta es la manera práctica más clara para diferenciar una plataforma de última generación de un sistema de la época anterior cuyo valor puede estancarse poco después de su implementación.

Conclusión

La verificación química en las aduanas modernas ya no implica únicamente obtener resultados sobre el terreno con más rapidez. Tiene que ver con la mejora de la calidad de las decisiones que se toman sobre el terreno, la protección de la recaudación, la optimización de los recursos de los laboratorios y la obtención de información más valiosa en cada inspección.

Los organismos que invierten ahora no deberian ceder a la tentación de abordar la identificación sobre el terreno como una mera adquisición de material. La cuestión que cabe plantearse al realizar una adquisición es si la plataforma elegida es lo suficientemente moderna como para seguir mejorando mediante la evolución del software, la ampliación de las bibliotecas, la conectividad y un soporte técnico continuado. Esa es la diferencia entre resolver el problema actual de las inspecciones y desarrollar la capacidad de lucha contra el fraude del mañana.

Más información

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908 Devices website

John Johnson, “Transformar la fiscalización aduanera: asegurar la recaudación gracias a las técnicas modernas de espectroscopia,” WCO News 108, Edición 3, Organización Mundial de Aduanas, 28 de octubre de 2025.

908 Devices, “Operation Black Swan Breaks a 9,000-Mile Drug Trafficking Pipeline,” 5 de enero de 2026.