Seguimiento de las mercancías: cómo la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá combate los flujos financieros ilícitos relacionados con el comercio
23 junio 2026
Por el Centro de Delitos Financieros Fronterizos de la Agencia de Servicios Fronterizos de CanadáAnte la constante expansión del comercio mundial y la creciente complejidad de las cadenas de suministro, las Administraciones de Aduanas se enfrentan a amenazas y riesgos que trascienden las habituales cuestiones sobre recaudación, seguridad y cumplimiento. Se trata especialmente de los flujos financieros ilícitos (TB-IFF, por sus siglas en inglés) vinculados a actividades como el blanqueo de capitales a través del comercio (TBML, por sus siglas en inglés), la evasión de sanciones y la financiación de armas de destrucción masiva y del terrorismo.
En el marco de los esquemas de TB-IFF, las estructuras comerciales legítimas se manipulan mediante métodos como la facturación falsa, la descripción errónea de las mercancías, la manipulación de cantidades o valores, y el uso indebido de la documentación comercial. Sin embargo, su finalidad difiere del fraude aduanero convencional. En lugar de centrarse únicamente en la evasión de derechos de aduana, los esquemas de TB-IFF están diseñados para mover, almacenar u ocultar valores ilícitos dentro de los flujos comerciales legítimos.
Amenaza transversal
Estos flujos afectan a múltiples sectores y competencias, incidiendo tanto en los organismos públicos como en los actores del sector privado. Las aduanas, las administraciones tributarias, los servicios policiales, las unidades de inteligencia financiera, los organismos de supervisión financiera, los bancos y los participantes del sector comercial pueden observar fragmentos de la actividad, pero ninguna autoridad ni sector por sí solo tiene una visión completa de la situación. Los mecanismos de los TB-IFF explotan las vulnerabilidades tanto del sistema financiero como del comercial, obligando a los sectores público y privado a coordinar sus respuestas.
Por qué son importantes las autoridades aduaneras
Las autoridades aduaneras ocupan un lugar estratégico e insustituible donde convergen mercancías, documentos e información comercial. Mientras que las entidades financieras o policiales suelen analizar las amenazas y transacciones de manera aislada, las aduanas tienen la capacidad única de evaluar el flujo real del valor. Esto les permite cruzar envíos, rutas y relaciones comerciales para verificar si las operaciones corresponden a un comportamiento económico legítimo.
Es obligado señalar que las redes TB-IFF no se limitan a explotar las mercancías. Se aprovechan de las cadenas comerciales legítimas, a saber, productores, intermediarios, proveedores de servicios logísticos, entidades financieras y prácticas comerciales que hacen posible el comercio legal. Por lo tanto, comprender cómo se producen, valoran, financian, transportan, distribuyen y pagan habitualmente las mercancías es esencial para identificar si el comportamiento comercial se desvía de la realidad económica.

De las mercancías a las cadenas comerciales
Para hacer frente a los TB-IFF, se requiere cambiar la estrategia basada en mercancías concretas por un análisis integral de las cadenas comerciales. Consciente del cometido esencial que desempeñan las aduanas contra los TB-IFF, la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (CBSA) fundó en 2020 el actual Centro de Delitos Financieros Fronterizos (BFCC). El objetivo de este organismo es evaluar el impacto del TBML en el país, además de diseñar estrategias efectivas para mitigar estas amenazas. Aunque de carácter institucionalmente canadiense, el modelo del BFCC refleja un cambio internacional más amplio hacia la evaluación de los TB-IFF desde una perspectiva centrada en las mercancías y las cadenas comerciales, integrando la pericia aduanera y financiera, el análisis de inteligencia y los agentes de la autoridad.
Tras años de experiencia, la CBSA sabe que las mercancías por sí solas rara vez desvelan el blanqueo de capitales transfronterizos. La financiación ilícita suele revelarse a través de anomalías en las cadenas comerciales, a saber, contrapartes que no acatan las normas del sector, empresas de importación/exportación ficticias o empresas fantasmas con estructuras de propiedad opacas o complejas, precios o márgenes y procesos de pago que carecen de lógica comercial además de rutas circulares o actividades que no se ajustan a la función comercial declarada de una empresa. Para ser eficaces, las Administraciones de Aduanas deben comprender tanto lo que se comercializa como el modo en que fluye legítimamente el valor a través de un sector.
En 2025, el Gobierno de Canadá creó la Unidad de Transparencia Comercial (TTU) dentro del BFCC. La TTU identifica de forma proactiva pistas basadas en comportamientos comerciales anómalos mediante la aplicación de métodos analíticos avanzados a los datos, con el fin de detectar transacciones sospechosas y patrones comerciales. Aunque comparte similitudes con el modelo estadounidense, la estrategia canadiense prioriza la detección de transacciones sospechosas en sus propios registros que puedan servir de base para solicitar información complementaria a sus socios aduaneros en el extranjero. Posteriormente, los analistas de inteligencia del BFCC desarrollan las líneas de investigación remitidas por las TTU, así como las recibidas de los funcionarios de primera línea, especialistas en cumplimiento y otros socios reguladores en el ámbito de la inteligencia y de la policía judicial, tanto nacionales como extranjeros. Finalmente, dichos analistas cotejan los datos aduaneros con información de la cadena de suministro, informes de transacciones financieras y otras fuentes de datos abiertas o privadas, validando los hallazgos mediante inspecciones físicas en la frontera.
De la información a la acción
La detección por sí sola es insuficiente. Por ello, ante la amenaza que suponen los TB-IFF, Canadá ha legislado para imponer controles fronterizos contra el blanqueo de capitales a la totalidad de las mercancías importadas y exportadas, tal como estipula su arancel aduanero. Para garantizar el cumplimiento de estas obligaciones, la Unidad de Investigaciones Regulatorias (RIU) del BFCC aplica sanciones monetarias o decomisos de mercancías ante cualquier omisión de notificación.
El modelo canadiense del BFCC revela una verdad fundamental, a saber, ninguna autoridad ni ningún tipo de medida coercitiva pueden hacer frente, de forma aislada, a los flujos financieros ilícitos relacionados con el comercio.
Mediante el seguimiento de las mercancías, el conocimiento de las cadenas comerciales legítimas y la estrecha colaboración con socios del ámbito financiero, regulador y policial, las Administraciones de Aduanas pueden desempeñar un papel decisivo en la protección del comercio internacional y de los sistemas financieros.
El equipo de inteligencia táctica del Centro de Delitos Financieros Fronterizos identificó a ciertos actores de amenazas que explotaban los procesos aduaneros. Mediante la importación de una mercancía específica, conocida por su relación con el blanqueo de capitales, estos actores legitimaban el producto del delito en Canadá para luego introducirlo en sistemas financieros extranjeros. Este Centro determinó que el volumen y el valor de dichos envíos suponían una grave amenaza para la integridad del sistema financiero canadiense.
Los agentes fronterizos llevaron a cabo inspecciones selectivas de los envíos de esa índole. El Centro de Delitos Financieros Fronterizos utilizó la información recopilada para elaborar y remitir un informe de evaluación de inteligencia a los agentes de la autoridad de Canadá y de los países extranjeros implicados, así como al organismo regulador de la información financiera y a la unidad de inteligencia financiera de Canadá (por un probable incumplimiento de la legislación canadiense contra el blanqueo de capitales). Aunque la investigación de la CBSA y sus homólogos internacionales sigue en curso, al autor de la amenaza ya se le ha aplicado una de las mayores sanciones administrativas pecuniarias registradas hasta ese momento por incumplimiento financiero, y ha dejado de operar en Canadá.”