Informe: Proteger a la sociedad

Gestión de riesgos conjunta : como la Fuerza Fronteriza del Reino Unido ha aunado esfuerzos con un empresa europea de mensajería urgente para bloquear envíos no conformes

23 junio 2026
Por la Fuerza Fronteriza del Reino Unido

Las Administraciones de Aduanas y las autoridades fronterizas de todo el mundo se ven abocadas a gestionar un volumen creciente de envíos, amenazas de mayor complejidad y redes delictivas cada vez más ágiles, a menudo sin contar con los recursos adicionales necesarios. En este contexto, la gestión de riesgos no es un concepto teórico. Se trata de determinar qué se detiene, qué se despacha y qué se descarta.

Sin embargo, para ser eficaz y productiva, la gestión de riesgos no puede depender únicamente de las autoridades públicas. El sector correspondiente debe asumir su parte de responsabilidad, mejorar la calidad de los datos y cooperar con los organismos encargados de la fiscalización para que estos puedan afinar sus métodos de detección y asignar los recursos de manera más eficaz. La colaboración no reduce el control aduanero, sino que lo refuerza.

La experiencia del Reino Unido, fruto de la cooperación entre la Fuerza Fronteriza del Reino Unido y una empresa europea de mensajería urgente, ilustra de forma práctica cómo funciona la colaboración en las operaciones cotidianas. No se basa en consignas ni en iniciativas puntuales, sino en la organización, la disciplina y la confianza, una estructura perfectamente definida del cometido y la responsabilidad de cada una de las partes.

La realidad operativa latente tras el modelo

En el Reino Unido, los envíos urgentes circulan a gran velocidad. El Servicio de Fronteras evalúa los datos previos a la llegada comparándolos con perfiles de riesgo relativos a artículos prohibidos y restringidos, y selecciona los envíos que requieren intervención. Esta actividad forma parte de un ecosistema de fiscalización más amplio que incluye la cooperación con otros departamentos gubernamentales.

Para una empresa de mensajería urgente, el modelo operativo es igualmente exigente. Los envíos se reparten de puerta a puerta, el despacho de aduanas forma parte del servicio y la red está diseñada para una tramitación rápida.

En este contexto, la gestión de riesgos puede convertirse o bien en un instrumento poco preciso que obstaculiza el comercio legítimo, o bien en una herramienta específica que protege a la sociedad sin impedir los flujos comerciales fiables.

Un soporte oficial que se mantiene vigente gracias a contactos periódicos

El Reino Unido basa su planteamiento en un Memorándum de Entendimiento (MOU) —un proceso de declaración simplificado para operadores de transporte urgente autorizados que les permite realizar declaraciones masivas de mercancías no sujetas a restricciones y de bajo valor— que establece qué información se puede intercambiar, con qué finalidad y bajo qué garantías. Cuenta con el respaldo de un análisis jurídico y una evaluación de la protección de datos, confiriendo así a las partes un marco de confianza mutua para establecer los límites de su colaboración. Pero el verdadero valor reside en lo que ocurre tras la firma del documento.

Las reuniones trimestrales ofrecen un marco organizado para resolver cuestiones operativas, aplicar mejoras y gestionar los riesgos emergentes. El contacto directo entre reuniones permite abordar los problemas de forma inminente. Se trata de reducir las sorpresas, acelerar las respuestas y adoptar una estrategia común ante los riesgos.

Es aquí donde la colaboración pasa de ser una aspiración a convertirse en una realidad.

Se trata de reducir las sorpresas, acelerar las respuestas y adoptar una estrategia común ante los riesgos.

Mejores resultados al resolver un pequeño problema : la sincronización de los datos

Una de las lecciones más instructivas del planteamiento del Reino Unido es que la eficacia no siempre consiste en recopilar una mayor cantidad de datos. A veces se trata de acertar con el momento adecuado. En determinadas rutas de alto riesgo, el margen de tiempo entre la recepción de los datos previos a la llegada y el arribo era demasiado estrecho. Dado el escaso tiempo disponible para realizar controles de credibilidad, la respuesta operativa más segura era interceptar más envíos. Esto generaba presión en ambas partes y reducía la eficacia, ya que un mayor volumen de intervenciones no produce necesariamente mejores resultados. Un simple ajuste operativo cambió el resultado. Se adelantó la entrega de datos para dichas rutas, extendiendo el margen de evaluación en varias horas.

Se obtuvieron resultados prácticos de forma inmediata. La Fuerza Fronteriza dispuso de más tiempo para realizar un análisis más pormenorizado, se interceptaron menos envío, mejoraron las tasas de detección y las mercancías legítimas circularon con menos interrupciones. Se trata de un cambio menor que muchas Administraciones pueden reproducir sin depender de la implantación de programas tecnológicos a gran escala.

Cuando la información llega con retraso, la confianza transmitida garantiza la eficacia de los controles

Las redes de transporte urgente se mueven con rapidez, y la información de que disponen las autoridades no siempre llega a tiempo. Hay ocasiones en las que la Fuerza Fronteriza detecta un envío de alto riesgo después de que este haya superado los controles iniciales de clasificación de la empresa de mensajería urgente. En esos casos, las vías de comunicación establecidas permiten tomar medidas incluso cuando el envío ya se encuentra en tránsito. En el modelo británico, los envíos pueden, en la medida de lo posible, ser recuperados y sometidos a inspección.

No se trata de un mecanismo rutinario sino de una herramienta excepcional concebida para situaciones de riesgo significativo, donde la inmediatez resulta vital. Se basa en la confianza forjada a lo largo del tiempo y en la seguridad de que las retiradas del mercado son proporcionadas y están bien fundadas. Además, nos recuerda que la gestión de riesgos no se reduce únicamente a algoritmos, antes bien, se trata de relaciones que funcionan bajo presión.

Las notificaciones del sector que ofrecen una mayor nitidez de la situación a nivel nacional

Uno de los principales puntos fuertes de esta colaboración son las notificaciones que realiza el sector sobre envíos sospechosos de incumplimiento. Los datos por sí solos no siempre pueden revelar lo que se observa cuando un envío se gestiona, se inspecciona o se verifica físicamente en comparación con su declaración. Cuando se detectan anomalías y discrepancias en los procesos realizados por los operadores de mensajería urgente, se notifican los casos para su clasificación y evaluación para que la Fuerza Fronteriza tome las decisiones oportunas en materia de inspección.

Este flujo de notificaciones ha generado resultados muy positivos. El Comando de Seguridad Fronteriza ha constatado que más del 50 % de las notificaciones relacionadas con el comercio directo se refieren a mercancías ilícitas. Incluso cuando una notificación no acarrea una incautación inmediata, puede seguir aportando valor. Dicho flujo permite actualizar el panorama de inteligencia, revela nuevos métodos de ocultación, señala nuevas rutas y respalda los esfuerzos generales de desarticulación. Además, permite una mejor selección de objetivos en áreas donde la visibilidad de los datos suele ser limitada, incluidos determinados movimientos de exportación.

Más del 50 % de las notificaciones relacionadas con el comercio directo se refieren a mercancías ilícitas. Incluso cuando una notificación no acarrea una incautación inmediata, puede seguir aportando valor. Dicho flujo permite actualizar el panorama de inteligencia, revela nuevos métodos de ocultación, señala nuevas rutas y respalda los esfuerzos generales de desarticulación.

Fortalecimiento de capacidades común y mejoras operativas

La colaboración se ve reforzada por el aprendizaje compartido y las mejoras prácticas. Se han impartido cursos de formación a los responsables operativos de las empresas de transporte urgente para que comprendan qué es lo que buscan en la práctica los agentes de la Fuerza Fronteriza y qué indicios deben levantar sospechas. Este procedimiento permite que las notificaciones de incumplimiento mejoren su calidad, que los daños se identifiquen con anterioridad y que el riesgo de pérdida del prestigio comercial para los operadores legítimos sea menor.

Cabe resaltar asimismo las mejoras operativas realizadas en los ámbitos de control de la Fuerza Fronteriza. Una mejor conectividad entre los sistemas informáticos y la adaptación de las instalaciones permiten agilizar la tramitación de expedientes, mejorar el acceso a la información de selección de objetivos y optimizar los flujos de trabajo. El uso de perros detectores es ahora más ágil gracias a las modificaciones físicas efectuadas en los centros logísticos de las empresas de mensajería, unas mejoras que han permitido realizar actividades específicas en áreas que originalmente no estaban diseñadas para el trabajo canino.

Finalmente, el intercambio regular de datos sobre incautaciones de mercancías con las empresas de transporte urgente permite unificar criterios de riesgo y favorece la prevención en la fase inicial. No se trata de cambios que acaparen titulares, sino de pequeñas decisiones operativas que, discretamente, mejoran los resultados diariamente.

¿Qué hace que este modelo resulte atractivo?

La experiencia del Reino Unido demuestra con claridad que la gestión conjunta de riesgos puede funcionar. Aunque los marcos jurídicos, los mandatos y los entornos de trabajo puedan diferir, los principios de diseño son transferibles.

  • Una base jurídica clara y salvaguardias para el intercambio de información
  • Gobernanza rutinaria a través de reuniones estructuradas y contactos de trabajo directos
  • Datos que llegan con la antelación suficiente para ser utilizados y no solo recopilados
  • Una vía fiable para actuar con rapidez cuando surge información crítica en el tiempo
  • Controles de cumplimiento activos dentro del sector para evitar la reincidencia y detener el riesgo en su origen.

De cara al futuro

La Fuerza Fronteriza del Reino Unido mantiene su compromiso de reforzar la colaboración con todas las empresas europeas de mensajería urgente y de seguir mejorando la forma en que se identifican y gestionan los riesgos, contribuyendo así tanto al control como a la agilización de los trámites.

La lección fundamental es sencilla. Las fronteras modernas no se protegerán únicamente mediante el control, y el comercio no se mantendrá únicamente gracias a la rapidez. La gestión de riesgos más eficaz reside en el espacio disciplinado que media entre ambos, es decir, allí donde la confianza, la calidad de los datos y la responsabilidad compartida se traducen en resultados prácticos.