Prevención del comercio ilícito: cómo las navieras gestionan el riesgo y apoyan la lucha contra el fraude
23 junio 2026
Por Lars Karlsson, Responsable Global de Consultoría Aduanera, Maersk, y Simon Delfau, Responsable de Ope-raciones Especiales, MaerskPara las navieras que operan a nivel mundial, es fundamental que la responsabilidad de investigar y luchar contra el fraude recaiga en las autoridades. Nuestra prioridad principal es prevenir riesgos y proteger a nuestros empleados y las cadenas de suministro de nuestros clientes. No obstante, las navieras pueden y deben desempeñar un papel en la identificación y gestión de riesgos en estrecha colaboración con las autoridades. En Maersk, se aplica un enfoque de gestión de riesgos en las operaciones diarias. Nuestra experiencia demuestra que los resultados tangibles pueden lograrse mediante asociaciones público‑privadas, creando una base sólida para futuras acciones. En este artículo se analiza cómo un enfoque estratégico adoptado por Maersk puede contribuir a reforzar la prevención del comercio ilícito.
Un caso reciente en un puerto europeo ilustra este enfoque: un envío de residuos ilegales declarado como metal de baja calidad fue detenido por la empresa antes de ser cargado en un buque, con el fin de permitir a las autoridades realizar una inspección. El envío había sido identificado por el sistema de gestión de riesgos de Maersk, que analiza sistemáticamente una amplia gama de datos para detectar incoherencias o anomalías en la clasificación, el valor, la cantidad, la descripción o la ruta.
Modelo de gestión de riesgos de Maersk
Maersk utiliza estadísticas espejo y conciliación de datos como herramientas de inteligencia de riesgos en fases tempranas para identificar discrepancias a nivel agregado entre rutas comerciales, mercancías y socios comerciales que puedan indicar un mayor riesgo de cumplimiento. En la práctica, esto implica combinar datos comerciales de acceso público – como UN COMTRADE y fuentes estadísticas nacionales – con información interna a nivel de envíos, utilizando múltiples elementos y fuentes de datos para construir una visión comparativa de los flujos esperados frente a los observados.
Además, se incorpora información externa, incluidos aportes obtenidos mediante la cooperación con autoridades aduaneras, organismos de aplicación de la ley, asociaciones sectoriales y titulares de derechos. Estas asociaciones son fundamentales, ya que proporcionan un contexto que no puede derivarse únicamente de los datos internos, especialmente en lo que respecta a tendencias emergentes, actores de alto riesgo conocidos o nuevas tipologías identificadas.
Se aplican técnicas avanzadas de análisis a estos conjuntos de datos combinados para apoyar la identificación sistemática de riesgos. Se utilizan modelos de puntuación de riesgo para señalar envíos que presentan características inusuales de diverso tipo. Estos modelos se perfeccionan continuamente mediante bucles de retroalimentación: los casos confirmados tras inspecciones de las autoridades – dado que las navieras tienen capacidades muy limitadas para ello – o a través de informes externos se reincorporan al sistema, lo que permite que los modelos aprendan y mejoren con el tiempo.
El juicio profesional desempeña un papel igualmente crucial. Los sistemas automatizados proporcionan priorización, escala y alertas sobre patrones, pero las decisiones – como retener un envío o escalar un caso – son finalmente tomadas por profesionales experimentados que evalúan el contexto completo de cada situación. Esta interacción entre herramientas basadas en datos y la experiencia humana es esencial para garantizar que la gestión de riesgos sea tanto eficaz como proporcionada.
Con el tiempo, el análisis espejo y la conciliación de datos en el sistema de Maersk han permitido identificar varios modus operandi recurrentes. Uno de los problemas más comunes es la descripción incorrecta o incompleta de los productos, lo que impide verificar adecuadamente la naturaleza real de las mercancías. Las discrepancias también pueden indicar estrategias de enrutamiento destinadas a ocultar el origen, como el uso de países intermediarios que no se justifican económicamente por el comercio subyacente. Otros análisis de datos también pueden revelar intentos de explotar lagunas en los sistemas de control. Estos patrones no se analizan de forma aislada: se contrastan con otros datos relevantes y con datos a nivel de transacción para determinar si reflejan una actividad comercial legítima o justifican un análisis más detallado.
Supervisión central con ejecución descentralizada
El modelo de gestión de riesgos combina supervisión central con ejecución descentralizada. La dirección general, las metodologías y los marcos de riesgo son definidos por un equipo global en la sede, asegurando la coherencia en la identificación, evaluación y escalada de riesgos en toda la organización, al tiempo que se reduce el riesgo para el personal operativo. Esta función central trabaja en estrecha colaboración con especialistas regionales y nacionales que aplican estos marcos en sus respectivos contextos operativos, teniendo en cuenta los entornos regulatorios locales, los patrones comerciales y las prioridades de control. Esta estructura dual permite tanto la estandarización como la flexibilidad: los riesgos se abordan desde una perspectiva común, pero las decisiones se apoyan en la proximidad a las operaciones.
La prevención del comercio ilícito no se concentra en un único equipo multidisciplinario, sino que se lleva a cabo mediante una combinación de unidades especializadas con funciones diferenciadas. El equipo de Operaciones Especiales de Maersk actúa como el principal brazo en materia de lucha contra el fraude, trabajando de forma transversal para detectar, investigar y escalar posibles casos de comercio ilícito, con el apoyo del equipo de Control cuando se requiere interpretación normativa o escalamiento. En paralelo, los Servicios Aduaneros Maersk garantizan la ejecución conforme del despacho aduanero rutinario para los clientes de Maersk, incorporando el cumplimiento normativo en las operaciones diarias y reduciendo el riesgo base en la cadena de suministro. En conjunto, estas funciones mantienen un enfoque multidisciplinario, combinando conocimientos en aduanas, logística, análisis de datos y aplicación de la ley, lo que permite tanto una mitigación proactiva de riesgos como intervenciones reactivas mediante acciones de control específicas.
Un papel preventivo en apoyo a las autoridades
Cuando las sospechas están suficientemente fundamentadas, Maersk colabora de forma estructurada con las autoridades aduaneras y otros organismos competentes. Esta cooperación se desarrolla en el marco de disposiciones legales y de protección de datos claramente definidas, e incluye generalmente una combinación de apoyo operativo e informativo. Los datos y observaciones pertinentes pueden compartirse con las autoridades para apoyar sus evaluaciones de riesgo y sus investigaciones, cuando la legislación lo permita. Es importante subrayar que el papel de Maersk sigue siendo preventivo: la empresa no investiga a personas ni ejerce funciones de aplicación de la ley, sino que actúa para proteger a su personal y sus operaciones. Esta distinción es fundamental para mantener tanto la claridad jurídica como la seguridad de los empleados.
La cooperación estrecha y la confianza mutua entre el sector privado y las administraciones aduaneras son, por tanto, esenciales para la eficacia de este enfoque. El análisis espejo, combinado con datos operativos y el intercambio de información, crea una base analítica común sobre la que ambas partes pueden actuar.
El acceso a datos comerciales oportunos, granulares y fiables sería un cambio decisivo
Maersk ya mantiene interacciones sólidas, productivas y cotidianas con numerosas administraciones aduaneras en todo el mundo. No obstante, aún es posible mejorar nuestra red y trabajar conjuntamente para aprovechar plenamente el potencial de este enfoque a través de la colaboración público‑privada. Un factor clave para las navieras sería mejorar el acceso a datos comerciales oportunos, granulares y fiables, así como aumentar la interoperabilidad entre los sistemas del sector público y privado. Aunque se han logrado avances significativos en digitalización, los datos siguen fragmentados entre jurisdicciones e instituciones, lo que suele limitar la capacidad de obtener una visión completa de los flujos comerciales para análisis más avanzados.
Avances adicionales en mecanismos seguros de intercambio de datos, marcos jurídicos más claros para la cooperación público‑privada y una inversión continuada en infraestructuras digitales mejorarían significativamente la capacidad de detectar y prevenir el comercio ilícito. Para las navieras y sus clientes, esto significaría poder identificar riesgos con mayor antelación y precisión. Para las autoridades aduaneras, supondría disponer de información adicional y procesable para apoyar la aplicación de la ley. En última instancia, reforzar estas conexiones no solo mejoraría los resultados en materia de cumplimiento, sino que también contribuiría a la integridad y resiliencia de las cadenas de suministro globales.
La cooperación con partes interesadas externas se organiza a través de equipos especializados con mandatos distintos pero objetivos compartidos, entre ellos la protección de los clientes, el apoyo al comercio conforme y el mantenimiento de cadenas de suministro globales fluidas. Mientras que los Servicios Aduaneros de Maersk interactúan con las autoridades en cuestiones de despacho aduanero, facilitación del comercio y normativa, en lo que respecta a la prevención del comercio ilícito, el equipo de Operaciones Especiales de Maersk actúa como punto de contacto central para todas las actividades relacionadas con la lucha contra el fraude. Esta estructura permite un diálogo eficaz, el intercambio de información y una acción coordinada en materia de comercio y seguridad de la cadena de suministro.
Más información
www.maersk.com