Informe: Proteger a la sociedad

Reforma aduanera de la UE : un punto de inflexión en un mundo en constante cambio

23 junio 2026
Por Gerassimos Thomas, Director General de Fiscalidad y Unión Aduanera, Comisión Europea

Cada día, mientras los europeos siguen con su rutina, los funcionarios de aduanas supervisan el tráfico de miles de millones de mercancías en las fronteras exteriores de la UE, en puertos marítimos, aeropuertos y pasos fronterizos terrestres.  La Unión Aduanera de la UE es un guardián que pasa desapercibido para la mayoría de los ciudadanos, pero que desempeña un cometido esencial en muchas de las mercancías que consumen, visten o de las que dependen.  Pocos sistemas moldean la vida cotidiana de los europeos tan profundamente como la Unión Aduanera de la UE.

La Unión Aduanera constituye un pilar histórico de la integración europea desde 1968, respaldando silenciosamente la prosperidad, la seguridad y la libre circulación de mercancías dentro en toda la UE.  Este sistema implica que las mercancías que entran en la UE están sujetas a derechos de aduana comunes, independientemente de la frontera exterior de la UE por la que crucen.  Una vez dentro de la UE, las mercancías pueden circular libremente sin más derechos de aduana ni controles.  Naturalmente, esto requiere una sólida coordinación y el intercambio de información entre los 27 Estados miembros de la UE.

Sin embargo, hoy en día, este sistema fundamental se halla en una encrucijada.  La profunda evolución que el mundo ha experimentado desde 1968 nos fuerza, inevitablemente, a la adaptación.  Los obstáculos a los que nos enfrentamos —desde el aumento del volumen comercial hasta la expansión del comercio electrónico, pasando por la evolución de las amenazas a la seguridad y la complejidad de las cadenas de suministro mundiales, así como la creciente demanda por parte de los ciudadanos de productos seguros, respetuosos con el medio ambiente y socialmente responsables— nos conciernen a todos y exigen un cambio urgente a la UE y a la comunidad aduanera y comercial internacional.

Por ello, tras intensas negociaciones, la UE acordó en marzo de 2026 una reforma aduanera histórica que reinventa las aduanas de la UE para el siglo XXI.  En esencia, la reforma nos ayudará a coordinar mejor los sistemas nacionales, actualmente fragmentados, dentro de una arquitectura unificada y basada en datos, transformando las aduanas de la UE en una fuerza aún más dinámica y basada en la inteligencia, capaz de hacer frente a las amenazas modernas y a los imperativos económicos.  Ha llegado el momento de aplicar esta reforma de forma gradual y con un espíritu de colaboración, coordinación y cooperación con la comunidad aduanera y comercial internacional.

De hecho, lo que está en juego no podría ser más importante.  Nuestra Unión Aduanera de la UE protege uno de los mercados únicos más grandes del mundo, que ofrece un espacio común para 450 millones de ciudadanos y 26 millones de empresas.  Con un PIB de 18 billones de euros, el mercado único de la UE es la segunda economía más grande del mundo y el mayor bloque comercial del planeta, y representa alrededor del 15 % del comercio mundial.  El flujo comercial continúa en expansión, con un intercambio anual de 600 millones de artículos importados y 530 millones de productos exportados a terceros países.  Esta expansión responde a una aceleración de nuestra política comercial global : solo en el último año y medio, la UE ha negociado y concluido acuerdos de libre comercio y de asociación económica con importantes actores económicos como Mercosur, India, Indonesia y México, entre otros.

Sin embargo, la verdadera prueba de fuego de estos acuerdos de libre comercio reside en su aplicación, y ahí es donde las aduanas desempeñan un cometido fundamental.  Desde los controles de las normas de origen hasta las clasificaciones arancelarias, las aduanas facilitan el comercio internacional y garantizan que los acuerdos de libre comercio den los resultados esperados.  Sin unos procesos aduaneros eficientes, incluso los acuerdos comerciales más ambiciosos corren el riesgo de quedar en letra muerta : su éxito depende de cómo funcionen en la práctica.

Nuevos escollos y mayores responsabilidades para las aduanas

La labor de las aduanas aumenta en complejidad, a medida que la magnitud de los obstáculos crece a un ritmo sin precedentes.  Consideremos estas cifras : solo en 2025, se importaron a la UE 5.900 millones de artículos de comercio electrónico.  Eso supone más de cuatro veces el volumen registrado en 2022.  Este notorio aumento plantea riesgos críticos : no solo una mayor probabilidad de que productos inseguros o materiales peligrosos lleguen al mercado de la UE, sino también una mayor exposición a prácticas de competencia desleal, por ejemplo, a través de productos falsificados o envíos declarados erróneamente con el fin de eludir los aranceles.

Asimismo, el mandato de las aduanas ha trascendido la mera función recaudatoria, para convertirse en un pilar esencial de protección social, abarcando desde el desarrollo sostenible y la salud pública hasta la seguridad democrática.  Para cumplir este propósito, las aduanas de la UE aplican más de 350 normativas legales, que abarcan desde medidas para luchar contra la delincuencia organizada, el contrabando, el tráfico de drogas y el terrorismo, hasta la fiscalización de sanciones y la garantía de que toda mercancía cumple las normas sanitarias, de seguridad, medioambientales y de derecho laboral.  A todas estas responsabilidades se suma la rápida adaptación que las aduanas han debido demostrar frente a perturbaciones recientes, como el Brexit y la COVID-19.

Ante el incremento de responsabilidades y el volumen masivo de operaciones, las limitaciones de los sistemas aduaneros actuales resultan evidentes.  Ya no es posible llevar a cabo controles aduaneros eficaces mediante inspecciones meramente visuales, ni siquiera con el apoyo de laboratorios o sistemas de certificación.  Para lograr un control aduanero realmente eficiente, es indispensable establecer un intercambio de datos en tiempo real que permita identificar los envíos de alto riesgo antes de que entren en el mercado de la UE.

Los factores que están llevando al límite el modelo actual

Los nuevos retos aparecidos estos últimos años exigen cambios urgentes.

En primer lugar, el auge del comercio electrónico plantea a las aduanas nuevos riesgos financieros, de falsificación y de cumplimiento. Muchos productos infringen las normas y estándares de la UE y presentan graves problemas de seguridad para los consumidores.  Las inspecciones específicas llevadas a cabo en los 27 Estados miembros de la UE a lo largo de 2025 en los sectores de los cosméticos, los equipos de protección individual (EPI), los complementos alimenticios, los juguetes y la electrónica revelaron un alarmante incumplimiento : más del 60 % de los productos controlados no respetaban las normas de la UE debido a la falta de etiquetas, la presencia de ingredientes prohibidos o la ausencia de documentación de seguridad.  En uno de los estudios, las pruebas de laboratorio incluso revelaron que el 84 % de los juguetes analizados eran peligrosos, exponiendo así a los consumidores a sustancias químicas peligrosas o a diseños defectuosos.  Comprar productos baratos puede resultar atractivo para los consumidores en el momento, pero hay un coste oculto : riesgos para la salud y daños medioambientales.  Además, estos productos crean una situación de desigualdad entre las empresas de la UE, que deben aplicar las normas de la UE, y sus competidores internacionales, que no necesariamente satisfacen estos requisitos.  Resulta prioritario garantizar la aplicación uniforme de la normativa, y la reforma aduanera de la UE está diseñada para abordar esta cuestión.

En segundo lugar, la realidad es que las aduanas de la UE aún no funcionan «como una sola entidad» : la Unión Aduanera carece actualmente de un brazo operativo centralizado.  Existen 27 autoridades aduaneras, con diferentes prioridades de control y prácticas sobre el terreno, que gestionan 111 interfaces y sistemas informáticos que a menudo no se comunican entre sí.  Esta situación puede hacernos más vulnerables ante los defraudadores que intentan encontrar el eslabón más débil.  Este sistema fragmentado también resulta costoso e ineficaz obligando a las empresas a soportar costes de cumplimiento de entre 1.000 y 2.000 millones de euros al año.

En tercer lugar, en una época en la que los datos constituyen la nueva infraestructura, las aduanas no pueden desempeñar su creciente cometido sin herramientas digitales modernas. Resulta indispensable digitalizar plenamente los trámites aduaneros y centralizar sus datos de forma integral.  El auge de las herramientas digitales y el uso de la inteligencia artificial representa una oportunidad estratégica inaplazable y su disponibilidad resulta esencial para transformar nuestras aduanas de forma innovadora.  Lo bueno de formar parte de un equipo es que podemos aprender unos de otros.  Muchos Estados miembros de la UE ya lideran el desarrollo de sistemas tecnológicos de vanguardia cuyas innovaciones que pueden servir de modelo para su posterior implantación en la toda la UE.

Esta reforma reconfigura de manera fundamental el ecosistema aduanero de la UE con el propósito de fortalecerlo, optimizar su coordinación y dotarlo de mayor inteligencia y eficiencia.

Lecciones de las redes actuales de cooperación en Europa  

El panorama aduanero europeo está experimentando una remodelación sin precedentes, impulsada por la trasformación digital y la necesidad de adaptar el comercio a las exigencias del futuro.  La digitalización del Código Aduanero de la Unión (CAU) está sentando las bases de un ecosistema totalmente electrónico y basado en datos.

Para trazar los fundamentos de esta reforma, hemos aprendido de la experiencia de plataformas de colaboración europeas existentes como CELBET (Equipo de Expertos en Fronteras Terrestres de Europa Oriental y Sudoriental) y EUCABET (Equipo de Expertos de la Alianza Aduanera de la UE para las Fronteras), que han sentado bases operativas fundamentales, reforzando la fiscalización y la gestión de riesgos.  A través de iniciativas como CELBET, once Estados miembros crearon un equipo de expertos dedicado a diseñar y reforzar las medidas de cooperación operativa en las fronteras terrestres orientales y sudorientales.  Este esfuerzo conjunto ha generado resultados tangibles, entre los que destacan la elaboración conjunta de perfiles de riesgo y el uso de tecnologías avanzadas.  Al mismo tiempo, esta iniciativa permitió identificar las deficiencias que obstaculizan la eficacia de la acción conjunta, como las diferentes prioridades de los Estados miembros y las dificultades en el intercambio de datos.  Estas conclusiones han impulsado la expansión de la cooperación en el marco de EUCABET, lo que ha mejorado la coordinación operativa en todas las fronteras de la UE, especialmente en la lucha contra el narcotráfico y los riesgos asociados al comercio electrónico.

De cara al futuro, varias iniciativas, como la próxima Ley de Conformidad y Seguridad de los Productos, intensificará la supervisión de la cadena de suministro.  Asimismo, se espera que el Programa del Mercado Único y Aduanero propuesto, dotado con unos 3.000 millones de euros para el área aduanera, financie los esfuerzos de modernización, impulsando las operaciones de la recién creada Autoridad Aduanera de la Unión Europea (EUCA).  Estas reformas deben considerarse piezas de un mismo rompecabezas, representan la transición estratégica general de Europa hacia una unión aduanera más integrada, resiliente y tecnológica, fundamentada en una cooperación más estrecha entre todos los Estados miembros.

Cómo una reforma basada en datos está redefiniendo el futuro de las aduanas de la UE

La reforma aduanera supone una modernización estructural del funcionamiento y la conectividad del ecosistema aduanero de la UE, un logro obtenido gracias a un sistema digital centralizado que simplifica los trámites y mejora la gestión de riesgos basada en datos, además de incluir medidas concretas para afrontar el auge del comercio electrónico.  El consenso alcanzado por los 27 Estados miembros para ejecutar esta visión común reviste un valor excepcional y constituye una prueba fehaciente de cómo funciona la UE en su mejor versión.

Una estructura a escala de la UE: la Autoridad Aduanera de la UE (EUCA) y el Centro de Datos Aduaneros de la UE

Al frente de la reforma se encuentra la nueva Autoridad Aduanera de la UE (EUCA), con sede en Lille (Francia), ciudad elegida tras un concurso en el que participaron nueve ciudades de la UE.  La tarea principal de la EUCA será gestionar el Centro de Datos Aduaneros de la UE, una plataforma centralizada que recopilará, procesará, conectará y almacenará todos los datos aduaneros pertinentes a nivel de la UE en una única plataforma central, unificando así los 111 sistemas nacionales separados que existen actualmente en los 27 Estados miembros.

Empezando por el comercio electrónico, el Centro de Datos se convertirá en la única interfaz digital para todas las presentaciones de datos aduaneros, ofreciendo una experiencia única independientemente del lugar por el que las mercancías crucen la frontera.  Esto significa que las empresas que deseen introducir mercancías en la UE podrán presentar toda la información necesaria sobre sus productos y cadenas de suministro en un único lugar, en vez de hacerlo en diferentes sistemas nacionales y en distintos idiomas.  Tanto si tienen previsto entrar en la UE por Hamburgo, Amberes o Algeciras, como si utilizan los puertos de la UE como puntos de tránsito, depositarán la información una sola vez en el centro de datos de la EUCA.  Todos los Estados miembros de la UE tendrán acceso a los mismos datos en tiempo real, de acuerdo con sus funciones y derechos en los procesos aduaneros.  Las autoridades aduaneras de los Estados miembros podrán ver todas las mercancías que entren en la UE y obtendrán una visión panorámica completa.  Con esta información y el apoyo de la EUCA, podrán llevar a cabo estimaciones de riesgo más específicas y centrar los controles aduaneros donde más se necesiten.

El verdadero potencial de este Centro de datos reside en su capacidad para transformar el modelo reactivo de la gestión aduanera en un modelo predictivo.  Al permitir cruzar los datos comerciales con la información de la OLAF (Oficina Europea de Lucha contra el Fraude), la Fiscalía Europea (EPPO) y las autoridades de vigilancia del mercado, el sistema mejorará la detección de envíos de alto riesgo antes de que lleguen a las fronteras europeas.  Mediante algoritmos de aprendizaje automático, se podrán identificar anomalías, tales como rutas sospechosas, subvaloración o vínculos con defraudadores conocidos.  El sistema hará un seguimiento de «registros de eventos» en lugar de declaraciones aisladas —registrando cuándo se realiza un pedido, cuándo se carga un envío, cuándo se despachan las mercancías—lo que proporcionará una visión dinámica y completa de los flujos comerciales, superando la fragmentación actual en la que los datos se almacenan en gran medida en silos separados específicos para cada declaración.  Esta estrategia transformará significativamente el comercio electrónico cuyo volumen actual satura los procedimientos aduaneros tradicionales.

Gracias a la EUCA, por primera vez, dispondremos de un auténtico análisis de riesgos a escala de la UE capaz de definir prioridades de control comunes y evaluar conjuntamente los riesgos y amenazas emergentes.  Muchos de los problemas actuales son de carácter transfronterizo y la EUCA ayudará a las autoridades aduaneras a abordarlos con mayor eficacia.  Al detectar envíos de alto riesgo, la EUCA coordinará operaciones conjuntas entre los Estados miembros, logrando que actúen como un bloque único en lugar de hacerlo como 27 entidades independientes.  Esta estrategia será determinante para combatir delitos transfronterizos como el tráfico de mercancías ilícitas u otras actividades que explotan las diferencias entre los sistemas nacionales.

La creación de la EUCA supone una evolución significativa en la gobernanza aduanera de la UE, ya que introducirá una estructura de coordinación centralizada para apoyar a las Administraciones de Aduanas nacionales.  Cuando alcance su plena capacidad operativa, un equipo de 300 profesionales colaborará con los Estados miembros para consolidar unas aduanas más inteligentes, ágiles, seguras y homogéneas, preparadas para gestionar el comercio global contemporáneo.  La EUCA no sustituirá a las Administraciones de Aduanas nacionales, está diseñada para actuar como facilitadora.  Por lo tanto, las autoridades aduaneras nacionales mantendrán su autonomía operativa y la responsabilidad de la aplicación de las disposiciones legales en materia aduanera, pero se beneficiarán de la coordinación a nivel de la UE y del análisis compartido.  La nueva agencia potenciará el trabajo colectivo de las aduanas de la UE mediante el intercambio de experiencias, la inteligencia, las operaciones coordinadas y las herramientas analíticas avanzadas desplegadas en el Centro de Datos.  La gobernanza y el funcionamiento operativo de la EUCA recaerán en los Estados miembros, que representan a sus países en el Consejo de Administración de la EUCA.  La agencia estará dirigida por un director ejecutivo, aún por designar.

Próximas etapas

Creada en estrecha colaboración con los Estados miembros, la EUCA iniciará algunas actividades en 2027.  A partir de 2028, su Centro de Datos se centrará inicialmente en el comercio electrónico, previendo la implantación completa de la reforma para todas las modalidades comerciales en 2031.  En esa fecha, o incluso antes, todos los operadores podrán adoptar el nuevo marco del Código Aduanero de la UE (UCC), el cual pasará a ser obligatorio poco después.  Desde ese momento, el Centro de Datos será la única vía de interacción entre las empresas y las aduanas.  Esta centralización simplificará notablemente la gestión de ambas partes, generando un ahorro anual estimado en más de 2.000 millones de euros en desarrollo y mantenimiento informático.  Además de redefinir la aportación, el uso y el intercambio de información, reduciendo drásticamente los costes de cumplimiento para todas las empresas, el nuevo sistema habilitarla las ventajas del modelo “Trust & Check” (confianza por control), permitiendo a las empresas de confianza gestionar el «autolevante» de sus mercancías en nombre de las aduanas.

Prioridades comunes para el futuro de las aduanas : la reforma del CAU y la modernización de la OMA

La reforma del Código Aduanero de la Unión (CAU) de la UE refleja a la perfección el objetivo fundamental de la Organización Mundial de Aduanas de impulsar el desempeño global de las aduanas mediante una modernización basada en datos, que incluye a la propia OMA.  Pero, además, esta reforma respalda otros objetivos de la OMA, como la digitalización, la simplificación de los procesos aduaneros, la mejora de la gestión de riesgos basada en datos y el refuerzo de la transparencia de la cadena de suministro.  De este modo, la UE adopta los principios rectores de la misión de la OMA que garantizan la adecuación de las aduanas a su propósito original ante los rápidos cambios tecnológicos y económicos acontecidos, y las actuales perturbaciones geopolíticas.

La ambición de la UE de impulsar la innovación y la modernización del desempeño aduanero, también a escala mundial, queda de manifiesto en su firme promoción de la reforma sustancial del Sistema Armonizado (SA), que aborda las deficiencias en materia de clasificación, sostenibilidad y tecnologías emergentes.  Así se garantizará la vigencia del SA como herramienta clave para el comercio, simplificando la clasificación arancelaria de las mercancías y adaptándose a las actuales tendencias del comercio mundial.  De este modo, la UE no solo respalda la orientación estratégica de la OMA, sino que también se convierte en un referente de innovación aduanera y, en este caso, demuestra de forma práctica cómo las aduanas pueden contribuir a un SA global más resiliente, transparente y ágil.  En cualquier caso, la cooperación internacional será esencial para garantizar el éxito a largo plazo de esta reforma aduanera de la UE.

Un modelo global para la modernización de las aduanas

Si bien la reforma aduanera de la UE se ajusta a sus necesidades particulares, los principios subyacentes poseen relevancia internacional.  Para los 187 miembros de la OMA, la experiencia europea brinda valiosas lecciones sobre cómo modernizar las aduanas en la era digital, especialmente en el contexto específico de otras uniones aduaneras regionales comparables.

La estrategia de la UE de implementar el sistema por fases podría servir de modelo para regiones y uniones aduaneras similares.  Al arrancar con el comercio electrónico, que es la problemática más urgente, y expandirse gradualmente a otros sectores, la reforma minimiza las alteraciones al tiempo que genera impulso.  Este método incremental permite a las empresas y a las autoridades aduaneras adaptarse al nuevo sistema sin que les resulte abrumador.

El valor fundamental de la experiencia de la UE radica en demostrar que es posible modernizar las aduanas sin renunciar a la soberanía nacional.  La EUCA y el Centro de Datos se han diseñado para fortalecer a las Administraciones de Aduanas nacionales, y no para reemplazarlas, dotando también a la UE de mejores herramientas, información y capacidades.  Este modelo de cooperación, que equilibra la centralización con la autonomía de cada Estado, podría resultar especialmente valioso para otros bloques regionales.

En el actual panorama del comercio mundial, dinámico y compuesto de múltiples actores, la reforma aduanera redefine tanto las funciones de los participantes como las reglas del juego, implicando no solo a las autoridades aduaneras y a las empresas sino también a las plataformas digitales y a los propios consumidores.  El objetivo ya no consiste únicamente en reaccionar ante los acontecimientos, sino en anticiparse y evolucionar, mientras consolidamos una unión aduanera plenamente capacitada para las exigencias del futuro.